Diccionario de poetas

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  • Lina

..Y el hombre miserable
es un ángel caído.
La tierra es el probable
Paraíso Perdido.

(Federico García Lorca)

Eres la sombra que hace el día ardiente dulce.
La sombra que consuela el dolor atroz
Que emana del vivir:
Eres la oscuridad que me aleja del deslumbrante mundo.

Eres la umbría que me permite abrir los ojos,
Ver mi realidad y no sufrir la existencia;
La brisa que me recuerda que las cosas traspasan,
El aire que me ofrece un mundo nuevo
Ardiente de alivio y radiante de esperanza.

  • Laura Lumumba

Es niño James Whitcomb Riley
y le encanta leer las historietas que le compra su mamá
el letrero del autobús, el ticket del tren a Menfis y la receta del pudin.
Detesta la voz de tenor de su padre, el abogado
cuando presagia encierro
y un monstruo invisible en la oscuridad.
Sucede que las mariposas amarillas del vestido de la maestra
no son lo suficientemente buenas y grandes
cuando ella pronuncia su nombre, dejándolo caer en el abismo.
Los amigos no son amigos, la mañana dura mil latidos
el globo terráqueo se manifiesta estéril
las voces no le dicen gran cosa en su idioma
y sin embargo no odia la escuela.
A James Whitcomb Riley no le gusta obedecer las reglas
evade , toda vez que puede ese salón de clases
a través de los orificios donde se cuela el aire:
— allá voy, caballos de la pradera,
—allá voy cometas del espacio!
hasta el llanto se escapa, el lamento
al laberinto profundo de su mente.
A James le encanta ir al palacio de justicia
de Hancock County con su padre
mirar a la gente y estudiar sus gestos
y ver cómo mueren sus ojos
cuando cuelgan del cuello.
El padre quiere que sea abogado también
pero el niño tiene otros planes.
James Whitcomb Riley ama a James Dean
antes de que nazca
y James Dean ama a James Whitcomb Riley
incluso minutos después de estrellarse.

De Paquidermo, Lago Editora (2019)

  • Leon Daer

¿Dónde van los músicos cuándo mueren?
¿a ese azul donde la luz se pierde?
¿a esa luz que no llega a tocarnos
pero nos regala la belleza del mundo?
¿Dónde se fueron las notas de Chick Corea?
¿Se fueron en forma de suspiro o de lágrimas?
No
¡acá están!
¿no escuchas la lluvia
como teje un silencio delicado con el viento?
son notas
afinadas
afiladas
que vibran
que tiemblan
que vuelan
que vuelan
Tu música se funde con el cielo
ahora es un azul más intenso.

  • Ignacio Andrés

Vino la muerte
abrió la heladera
se quedó un rato
ahí
mirando

El olor de los restos de la cena de ayer
inundó el departamento

me miró con asco

Apoyó la guadaña en la pared
corrió un montón de ropa sucia
se sentó a mi lado
mientras se llevaba
un cigarrillo a la boca

¿Viniste a buscarme?

Sí, pero llegué tarde
veo que me ahorraste el trabajo

¿Tenés fuego?

  • Victoria Ponce

la vida se me ha vuelto un potro desbocado
que pasta la sombra
que trota en el aire
mientras el campo se abre
y gobierna la corriente

el Vallimanca sucede
no sé donde nace
ni dónde muere
no sé por qué el agua
es como luz cayendo
un animal de barro
convulsivo
violento
arroyo desbocado
que penetra la sombra
y se lleva hasta la muerte

agito las piernas lejos del fondo
en falsas superficies
floto
se me pierde el sentido en la turbulencia
me domina el misterio del agua
no puedo ver lo que hay abajo
las piedras y los peces me ignoran
yo los huelo
intuyo las presencias y advierto

sé dónde detenerme
con mi cuerpo toco apenas una partícula de todo lo que fluye

—quiero pedirte que no calles, que no hables,
que no vuelvas

saludo lo ajeno
movilidad de escamas carcomidas
roca del musgo primitivo
¿es mi patria esa luz de barro?
coloniza la piel

—y más allá, madre?
—más allá el pantano

el hundimiento que amenaza de muerte
soledades vagas, polvo funerario

—no te detengas, no vuelvas

y después el pueblo
la cantina y la suerte
luces artificiales sobre adioses absurdos
radios encendidas /oyentes desvelados
un farol y un tango

—hijo mío de canciones
tendrás el mundo incendiado
sobre las rodillas luminosas

  • Rossi Er

De carne y hueso, piel y sangre,
gemidos de humanidad
desplazados de su tierra.
Manos, mente, alma y corazón,
bocas que rompieron la mordaza
para gritar su inconformismo
ante la muerte, la injusticia
y la falta de equidad.

Héroes...
héroes vigentes y valientes
desafiando temerariamente
a los monstruos de la actualidad.

Derechos reservados- Colombia
En Homenaje a los Defensores del medio ambiente en Colombia.

  • Albin Lainez

Una noche que salió de copas
Batman, bebedor compulsivo,
cayó en Argentina piloteando
temerariamente su batiavión.
Aterrizó en Ezeiza sin permiso
de la torre de control.
Ni sospechaba
cuál era aquel país ignoto pero
como seguía beodo y encima
la capa le hacía tropezar, fue a
sentarse en el primer bar que encontró.
Pidió whisky, era la única palabra en
español que dominaba su famélica
mente, por lo que se perdió
de entrarle a un buen tinto.
Cuestión que pegó onda con otros
borrachos del lugar. Siguieron la
joda hasta la madrugada.
Y el murciélago asintomático
contagió a todo el que se cruzara.
En pedo como llegó, fue a buscar
su nave y despegó lo más pancho.
Por culpa del superhéroe y su vicio
estamos confinados quizás hasta que
venga el Asterisco a salvarnos

  • Tapita

Anoche soñé con tus besos.
Anoche soñé con tu mirada.
Añoche soñé mi mundo junto al tuyo.
Anoche soñé que volvíamos a brillar cada vez que rozábamos nuestros labios.
Anoche soñé que te volvía a escribir.
Anoche soñé que era el más feliz.
Anoche me pregunté
¿Era realmente feliz?
Anoche dudé porque no te encontré.
Anoche soñé en no volver a caer, en no volverte a ver.
Anoche soñé que tu voz era el eco de lo que fue; que tu perfume nunca quedó en mi piel, que tus besos no eran del ayer.
Anoche no te soñé, porque ya te superé. Ya saqué esa espina que me retenía y me recordaba todo lo que eras vos. Anoche trasformé tu recuerdo en una triste canción de amor.
Oh melancólica tarde de invierno, infeliz me encuentro cada vez que la recuerdo. Desde arriba brilla con intensidad, no es una estrella y tampoco el sol.
Es su amor que me llama.
Desde mi ventana lucho por alcanzarla; en vano me quedo en esta desértica prisión...
El dolor se apega, como está hambrienta se alimenta de la magia que llevo puesta. El vacío me tienta; como engañoso sol dejo de existir. Lo fantástico es real porque ahí estás dando lo mejor de vos, sacando lo mejor de mi. Desde la oscuridad me animo a descubrir que se puede ser feliz.

  • Yhonais Lemus

pensará
más livianos
sin el castigo
del cuerpo

(pero no)

la caricia del ojo
reposa
en las dualidades

la carne alcanza
para cubrir el alma

y más

Halley ediciones, 2020

  • Natalia Greta Martínez

busqué hilo y aguja
zurcí el enganche del pantalón.

ojalá fuera tan fácil,
pienso, pero
la aguja se clava en mi dedo.
duele,
como todo.

De Patio interior, Halley ediciones (2020)

  • Julieta Di fiore

Me acuesto en el pasto boca abajo
mi perra se acuesta en mi espalda
su posición no dura nada.
No le parecí cómoda, pensé y la dejé escapar.
Los perros no hablan y se hacen entender
los humanos contamos con un diccionario
una lista propia de palabras inventadas
sonidos que nos salen de la boca
y aún nos cuesta ser sinceros a la hora de decir que queremos irnos.

  • Julia Laviano

soñé que vivías
que respirabas
estabas vivo pero enfermo
hablabas
y te vi

me pregunté si era cierto
si estabas ahí
si toda esa pesadilla
volvía a empezar

te quería vivo
pero no así
no quería verte sufrir
no te quería
                     encarcelado

luché contra mi ego
contra la emoción de oírte
hablar otra vez

desperté
fue emocionante saber que estuviste cerca
                                    pero que no estabas aquí

hablé con vos y te vi bien
como hace casi un año de aquel
“algo bueno de todo esto
tenemos que sacar”

te solté
te dejé ir
te dejé libre
lo bueno fuiste vos
lo bueno fue tu voz
lo bueno fue que fuiste real otra vez

y te fuiste

De Algo bueno de todo esto tenemos que sacar (Halley Ediciones Diciembre 2020)

  • Hernán Ramella

En los bazares está
la utilería de mi vida;

Tazas enlozadas donde
tomaremos el café
y platos que rajaremos
con la torpeza de la limpieza.

Me pregunto en cuál
de todos ellos
encontraremos nuestro nuevo
pedacito de hogar.

Quiero que compremos cosas
que se pierdan en mudanzas
o que se vayan con algún invitado
producto de una confusión.

Sabré sobre el destino
cuando no te guste más
entrar y perdernos días enteros
en un local de estos
para elegir los utensilios.

  • Hugo Heck

Mi patio tiene casquillos
y cáscaras de mandarinas
la ojota impar
tierra con sed y pasto daltónico.

Imagino a mis abuelos transparentes
queriéndose mudos
también a mis padres desqueriéndose.

Mi patio cubierto por una sábana de launa
mientras yo estoy escupiendo
semillas de mandarinas
para ver si
alguien
crece.

De Malentendido, (Halley ediciones 2020)

  • Tomás Guala

*
entre la paz de la mañana
y el ruido del jardinero de mi vecina
este poema.

*
alguien silba
en plena cuarentena
–sospecho del jardinero–
pero lo cierto
es que entre tanto desconcierto
se atreve a soñar.

*
un encuentro es este momento
en el que sentís cómo las palabras
se van desprendiendo
hasta pulverizarse.

*
no hay lectura sin escucha
ni silencio sin el canto
de los pájaros
no hay
–te juro que no hay nada–
sólo este poema
y en él
nosotros.

De Otra forma de amarnos (Halley Ediciones, 2020)

  • Rossi Er

Te amo desde mi amor infinito
hasta la eternidad de tu ser,
estás entrelazado a mi alma
desde el principio del mundo,
habitante perenne
de ámbar alborada,
nuestro amor nos habita
desde vidas pasadas,
somos orilla y mar infinito
bajo la mirada perpetua
de un empíreo añil y eterno.

Colombia- Derechos reservados
Colección Mini poemas 2020

  • Nuria Sierra

¿Estás llorando ahora?
quizás es porque aún queda algo.
Y todo eso que dijiste, no se ha arruinado.
Sentís las lágrimas correr por tu cara?
puede ser que reconozcas lo que te pasa,
de una buena vez. 
Y ahora sí, te animes a vivirlo
y a tener esa sensación de incertidumbre
que tengo yo.
Pero igual me atrevo, y sigo abriendo mi corazón,
Aunque a veces no vuelva nada ,
y tenga que sufrir el silencio que me rodea.
Y dormir sola más de lo que puedo soportar
Así que no te bancás ese dolor en el pecho?
No es un infarto, es el amor que te estalla
y te avisa que es ahora, el momento de hablar,
incluso con miedo y llorando.

  • Mila Burt

Tengo el corazón maltrecho
por tu irónica partida,
cada noche que no vuelves,
cuando escapas de mi vista.

Se estruja el corazón mío
cuando te veo de lejos,
ansiando otro camino,
solitaria, sin apego.

Pareces indiferente
al dolor que hay en mi pecho,
caminando sigilosa
por los tapiales y techos.

Trepando sobre los árboles
o por rincones estrechos,
libre y salvaje me muestras
tu capricho satisfecho.

Te suelto y pido al Divino,
le confío tu regreso.
Que por la noche en mi cama,
busques mimosa mi beso.

  • Marcelo Barzan

Las casas se parecen
a la gente a veces
hay que ponerles parches
para que no entre la humedad.

La ruta se parece
a los padres, siempre
hay carteles con indicaciones
para que uno
no se desvíe.

De Dibujos en la tierra, "Halley Ediciones 2020".

  • Alfredo Guarnera Suarez

Noche.. Oh noche
¿A ti levantaré mis ojos
Y rendiré mi pluma
Como en último antojo?

¿Será con la voz antigua
Del ritmo y la rima
O reciclaré la forma
A lo que hoy se estila?

Noche.. ¿Quién
No tiene algo contigo?
Si eres el misterio
Y el profundo abismo

Que me roba el alma..
Noche.. Noche luna
Que provocas las mareas
De la pena y de la duda.

Qué estridencia de olas
En lo oscuro de la mente
En lo salvaje del miedo
En el silencio vehemente.

Noche.. La musa perfecta
La profetiza de los sueños
Escalera a las galaxias
Telón de fondo del desvelo.

Noche.. La que incita
Los amores de Romeo
Las románticas tragedias
Los finales inciertos.

De las almas gemelas
El drama de sus encuentros
Y de sus despedidas
En cada uno de sus vuelos.

De los amores que agonizan
Por la falta de riego
Y de aquellas grandes hogueras
Que sólo aviva el viento

Cuanto más sople..
Pero no todo es amores
En tu bella inmensidad
Oh diosa.. Oh noche..

La alta torre va moliendo
La harina de los milenios
El pan de la historia
Entre el excremento.

Nada nuevo bajo el sol
Y un tiempo existe
Para cada cosa..
Mas la noche se viste

De lujo en la mascarada.
No todo es lo que miras.
Por eso, Noche
Tú no cuentas las mentiras

Y no cuentas las verdades
Porque nada es negro
Sin un poco de blanco
Y es tu argumento

Que tú, Noche, pervives
En tu numen y en tu fama,
Mas te adornan estrellas
Muertas, luces fantasmas

Pues que lo más eterno
Es que todo cambia.
Aléntanos a conocer
Y comprender esa gracia..

Del Libro de los Espejismos. Ediciones Pro-ar Córdoba

  • Melina Cueto

Desearía ser inmune
al dolor
pero no nací
con ese privilegio.

De "Toda la tristeza del mundo lleva nuestros nombres", Halley Ediciones 2020.

  • Melina Cueto

Estoy atravesada,
escribí,
pero esta vez es el dolor
quien me aflige
la pena
la que lleva mi nombre.
Soy una anáfora constante,
no paro de repetirme
que
que
que
todo ha valido la pena.
Me pidieron que me defina
no puedo
yo tengo mis propios motivos para celebrarme.
Me pidieron que sepa encabalgar los poemas. Descubrí que no soy Silvina
Ocampo y
que no hay una forma
correcta de encabalgar. Porque lo
que importa no es el corte
sino la fluidez y quién
quién soy yo
para negarle tanto dolor a la vida
para prohibirle lo que ella deba hacer conmigo.
Me encapricho.
Déjenme doler.
Nací rota
pero continuo entera
y no soy buena con el encabalgamiento. Pero todavía me tapo los ojos
cuando miro una película
de terror
y el quiebre se produce
cuando mi dolor
no confluye con el tuyo.
Entonces, me piden más,
me piden que describa mi vida.
¿Sobrevivo o estoy viviendo?
quéseyo
no me importa lo que pase mañana mientras pueda besarte hoy.
Una metáfora quizás
sería comparar mi cuerpo con una vasija el día que decidieron por mí
y vos pensarías:
la violaron. Y yo te diría
sí,
¿cuánta metáfora le cabe a un acto tan cruel?
Y que el pleonasmo o la sinestesia
y las figuras retóricas
y yo quiero dejar la retórica de lado
porque mi abuelo alzó vuelo con las golondrinas

y yo
a veces
elijo puntuar un poema
y otras no
y qué me importa
él me ama igual
con o sin puntuación
y
otras tantas
me pierdo
pero vuelvo
siempre regreso
así que no me pregunten si vivo o sobrevivo
porque la eternidad es ahora
y nosotros no vinimos a sobrevivir
ni a vivir
vinimos a sentir
y yo
estoy sintiendo.

  • Valeria Verona

brilla el sol sobre el espejo del agua parda
nuestros ojos se juntan
en un horizonte tan recto que duele
te derramás sobre el papel
me rozás con palabras mojadas
me desabrigás el cuerpo con los ojos
en este invierno iluminado de besos curvos
tu pelo inquieto me araña el deseo
y en un silencio de aire, luna y entrevero
eyaculás poesía sobre mis huesos y mi piel
cubriéndome del más dulce licor
que haya bebido mi piel yerma
en tanto
// tanto tiempo

Tratado de anatomía poética, Halley Ediciones, 2019

  • Ariel Fernández

Un movimiento suave,
el rugir de lo innato,
lo latente,
lo triste.
Una caricia vencida
y el peor de los lamentos.
La prisa del éxito
y la mirada encerrada
en el botón de un vestido.

Una manera de perder (Halley Ediciones, 2019)

  • Antonella Zapata

Pongo agua en una taza
le saco la envoltura
al saquito de té
lo sumerjo
me sumerjo con él
subo y bajo la mirada
viendo
cómo el agua se va tiñendo.
Y pienso
en los grandes cambios
que pueden generar
las cosas
simples.

Poema de "Entre cuatro estaciones, las cosas y una puerta cerrada", Halley Ediciones, 2020.

  • Eleonora Diez

En la fuga encuentro todos mis encajes
el atuendo brilla más en la estampida

recuerdo la última vez que posé desnuda en el filo de tu precioso lápiz
dijiste que me pierdo en la intensidad
y otras veces en la exageración
(como me pierdo ahora en este bosque vestido de gala)

me cuida el lobo en su manada
me invita a aullar en su banquete

la noche es una fiesta.

De "Alimento para la fe del cuerpo", Halley Ediciones (2019).

  • Flor Soler

Tanto va el cántaro
tanto va el sueño
que al final
ni me rompo
ni te espero.
Nado.
Sos mi deseo
mi moneda
mi fuente.

"La sonrisa de los sauces" Halley Ediciones 2020

  • Maria Victoria Massaro Ferrando

lo más oscuro
fue la adolescencia
ese momento cliché
de toda madre y toda hija
tenía tanta violencia contenida
que un día se me escapó
en el auto
cuando me fuiste a buscar
a unicenter
porque no querías llevar a mis amigos
a su casa
¿por qué no eras como las otras mamás?
¿qué te costaba hacerme ese favor?
¿por qué me importaba tanto?
tenía esa necesidad de encajar
de que alguien me quiera
que le parezca copada
no sé quién empezó
pero terminamos a los cachetazos
o tirándonos de los pelos
no lo recuerdo bien
pero después de eso
nadie quiso subirse al auto con nosotras.

De Nadie quiso subirse al auto con nosotras. Qeja Ediciones, 2020.

  • Maria Victoria Massaro Ferrando

creo que estoy viendo
las series incorrectas
o ya no las hacen como antes
no estoy segura
pero lo sospecho
porque en mis series
la gente se enamora
se miran a los ojos
y se ríen
a veces cogen
o se besan
y al final
lo único que quieren
su gran meta en la vida
es casarse

no sé si estoy
viendo las series que quiero
o quiero lo que veo en las series
si hay una serie de cosas que puedo querer
pero no me animo
si las series no saben lo que quieren
o las quieren no saben lo que series
ya no las hacen como quiero
o si hay series que no me quieren
pero igual insisto
en querer verlas.

De Cada vez que alguien se va me replanteo todo lo que creía saber sobre el amor. Halley Ediciones, 2020.

  • Eduardo E. Vardé

el viento no borra todo,
apenas recombina:
lo que fue piedra
será polvo,
lo que fue sangre
será humedad.

lo mismo sucede:
lo que fue deseado
siempre
acaba por ser otra cosa.

De El idioma abisal, Halley Ediciones (2019)

  • Maria Victoria Massaro Ferrando

ya hice terapia
y le grite mi enojo
a tu foto
guardé
tu cepillo de dientes
para limpiar
los hongos de la bañera
me comí
las preguntas que no te hice
y vomité la angustia
en la calle
volví a casa
pensando
que es una paja estar sola
y después
hice una lista mental
de todas las personas
con las que voy a coger
ahora
que estoy libre
y un toque
bipolar
lo que no sé cómo hacer
es borrar nuestro chat de whatsapp
último bastión
de tu recuerdo

De Lo que hice con tu cepillo de dientes cuando me dejaste y otros poemas de amor. Halley Ediciones, 2019.

  • Fernanda Gómez

Es tarde.
Siempre fue tarde.

Ya elegí el pino.
Alto,
de tronco poderoso
y ramas enormes.
Te dará sombra
a la hora del sol violento.
Está en un parque
donde los niños
juegan durante el día
y donde por la noche
corre el amor urgente de los jóvenes.
Palpita,
está vivo.
Voy a caminar hasta ahí.
Voy a abrir la urna.
Voy a poner con suavidad
las cenizas en el suelo.
Con caricias juntaré
polvo con polvo.

El tiempo que eso lleve
tendrá que ser suficiente
para perdonarnos

(Mar de Tinta. Ed. Halley 2020)

  • Juaki Borras

salgo cuarto en un torneo de tenis
festejo y sonrío
abrazo a los otros competidores
éramos cuatro

bis

una chica re linda y re puesta
se me acerca y me enchufa un beso
wow    alto beso    pienso
cuarenta días después
la mononucleosis no afloja

Del libro "lo personal es político" Halley ediciones (2020)

  • Yexalen

ahora
quiero que nos besemos de verdad

entender
los nombres de las cosas
decir boca, mano, cuerpo
nunca es suficiente

quiero estar
donde no hay arriba
ni abajo
y los sabores y los olores
se confunden
como cuando la tierra se traga
gustosa
todas las hojas del otoño.

de Diarios de Amor (Halley Ediciones, 2018)

  • Ma. Catalina Jimenez

las manos de mi viejo
mueven el aire
de la sobremesa de domingo
y dibujan la casa de su infancia
el gallinero
el tambo
la línea de eucaliptos.
el tiempo
hizo desaparecer ese mapa
pero mientras sus manos se muevan
una parte mía
seguirá creyendo en la magia.

"Geografía de una casa" (Halley Ediciones - 2021)

  • Marcos Bertorello

Diario clínico.
(julio de 1990-marzo de 2000)

1

Conocí una chica discreta
la vi
temblé
y la invite a tomar algo.
Antes, sin embargo,
tengo la consulta con un psicoanalista.
(Viernes, tres de la tarde).

Llegué justo,
toqué el timbre.
Sonó la chicharra.
Llegué sin aire,
después de escalar de dos en dos
asfixiado
con lo verdadero hecho un bollo
arrugado y húmedo
en mis puños,
sé que no miente
eso:
estoy sin aire,
y no sé qué hacer .

Me senté.
Prendí un cigarrillo,
prendió un cigarrillo.
Las cosas se me caen de las manos, dije,
y sigo sin entender por qué tengo faltas de ortografía.
Y además: un tornado se enciende en mi pecho .
Di una pitada,
dio una pitada;
largué el humo,
largó el humo,
mi vida se debate entre el intelecto y la emoción, recité.
El rió sin reírse .
¿Por qué separa las cosas?, preguntó.

Salí y había oscurecido.
¿Qué pasó?, pensé
en la calle
solo
sin aire
otra vez sin aire.

La chica discreta hiere mi religión
su despreocupación me aniquila.
Él me provoca
todo el tiempo
a veces creo que me tortura,
y me convierto en un juguete de su inteligencia.

Ayer me sentí mal.
Hablé de papá.
Dije una cosa horrible.
Una imagen:
el ataúd estaba en el centro de una habitación en penumbras
la gente se me acercaba con mucha distancia,
usted es un poco antiguo, dijo él.

Antes de irme,
En la puerta,
Un segundo antes de despedirse,
agregó:
la próxima, el diván.

La chica discreta se hace la tonta
y no es tonta, es otra cosa:
no sabe qué hacer con mi despiste.
Yo tampoco.
Él se ríe.
No lo soporto.
No aguanto su risa.

Me tiré en el diván creyendo que era un detalle.
Pensé: total, es lo mismo, tengo que hablar.
Vi el techo blanco y la luz reflejada en el techo blanco.
¿Qué le pasa?, preguntó, si se siente mal, no hay problema: volvemos cara a cara.
Creo que me esforcé porque no se diera cuenta de mi pavor.

Hablar al techo es como hablar sin red:
zambullirse de cabeza
meter todas las perspectivas en los bolsillos
y dejar que las palabras hagan su propio periplo
como libélulas salvajes y misteriosos
listas para darnos una estocada
una furiosa estocada en el medio del pecho.

Me vi a mí mismo, después de un rato:
encorvado, salía de una fiesta
la chica discreta, a mi lado
hablaba todo el tiempo de un tal Berni.
Creí que se trataba del pintor,
y le dije: no me gusta la pintura,
no la entiendo.
Ella me abrazó,
lloraba.
Él dijo: usted no entiende nada.
Usted tampoco, le respondí.
Y un segundo después:
¿qué hago con una mujer?

Un varón se descubre a sí mismo
en el momento que una mujer le muestra su propia impotencia,
y eso, además, es el inicio de un camino sinuoso.
Un varón nunca sabe qué hacer, nunca aprende.
Él me dice estas cosas como chistes verdes,
se disfraza de Verdaguer en el Maipo
y habla.
El sexo no tiene dueño, dijo,
y usted piensa que es un banquete aristócrata
en el que hay que ir vestido de frac y galera.

En un día tuve dos visiones:
Una iglesia repleta de gente
el cura levanta la hostia al cielo,
murmura la misa
la gente se arrodilla, baja la cabeza,
¿y esta mentira?, me pregunto.

La otra visión:
Estoy en la parada del colectivo,
es de noche, hace calor
levanto la mano, detengo el colectivo
subo, le doy el billete al conductor
me da el boleto, me doy vuelta
camino por el pasillo
está repleto de cuerpos desnudos.

Un psicoanálisis, Halley ediciones

  • Marcela Meroni

No sé
no sé
ser funcional
administrativa
y todo
se me juega urgente
en el café
de esta mañana

De " Otros mundos después" Halley ediciones, 2019.

  • Claudine Silva Nieto

¿Y si entro?
Y si entro apegada a un fantasma
que no me abandona y que no abandonó
porque finalmente es lo que busco,
a pesar de todo, yo también soy cobarde.
Y si entro y veo a la fiera
y no me agarrás la mano
y me quedo girando en una espiral
infitita al lado tuyo
sin que me mires.
¿Y si era verdad lo del espejo?
Y si es el reflejo de una realidad
realidad reflejo
porque finalmente creí en talismanes
y todos sabemos
que yo no puedo creer en talismanes.
Doy vueltas tratando de sujetar
una mano detrás del espejo.

De "Ánima Tora" Ed. Halley.

  • Lemeilleur77

En la mesa familiar
Todos hablan de dios
Yo ya concluí hace rato, y
En eso sí creo, que no existe.
La navidad existe porque
Coca Cola quiso que comiéramos
Vitel toné sin alcaparras y que
Haya pan para mojar en esa salsa
Nadie avisó que el 8 de diciembre
Se inaugura la temporada
De pileta y de peleas.
El calor incomoda y muchxs
Sufrirán la pirotecnia
Sin celebrar fiestas
El año que viene llega igual
El primero sin Maradona

  • Nai Martínez Guayco

Dos de la tarde.
Todos hablan de un misil asiático.
Yo abro el whisky más barato
que encontré recién en el mercado de la esquina.
Se llama William Lawson's.
Sirvo la primera medida. Doble.
En las rocas.
La gente pasa.
¡Pero el mundo!
Yo veo amarillo y frío.
Una medida más. Doble.
Pesa.
Pero el mundo.

  • Peblix

Te invito a saltar,
A pisar baldosas flojas.
A mojarnos las medias.

A pararte en la cornisa
y mirar para abajo,
mientras decimos
"no mires abajo,
no mires abajo".

Te invito a hacer la vertical,
A sentir la sangre en la cabeza,
A enrojecerte.

Te invito a la oscuridad,
Sin darnos la mano.

Te invito a tener miedo.

Te invito a contarme tus miedos.
Y te invito yo,
Pero los pagamos a medias.

  • Federico Taborda

Mientras Venus, el planeta,
coqueteaba a la cercana luna,
-transfigurándose en estrella-
El hombre de pelo lacio
se emborrachó a vomitar.

La Asamblea entre bostezos
espera su despertar fatigoso.

La pregunta del día,
Todos a una contra el borracho:
“¿por qué quebraste la loza, amigo;
no sabías, acaso, que el alfarero en coma
yace desde el domingo?”

De Poemas para fantasmas en su elemento, (Medellín, Colombia, 2020)

  • Agustín González

Un fondo áureo, tu boca quieta
la menta, los cuadernos, el vitral
Un emparrado cubre la noche desierta
Reverdece y hay flores y hay palidez
Tan violeta y tan blanco
un jazmín paraguayo inmolándose a la luna
entra en mis párpados australes
como recuerdos de mestizos sin temor
Lentamente el viento nos deja solos
Lentamente la ciudad
se nos escapa
con sus manos que esperan y no dan
con sus manos que dan y nada esperan
Todas. Juntas. Lejos
Pero tampoco nos importa
Ya el mundo inclinará su retorno
hambriento y obsceno y durmiente
para llegar tarde a todo reflejo
Ahora, más que nunca, estamos solos
Y podemos ver de dónde nacen los ruidos
Hacia dónde van los muertos y sus recuerdos
Y como hace tiempo ya se quebraron los continentes
una espuma boreal pintamos
Para acentuar la inmediatez
Para abandonar la inmensidad
Para abandonarnos
A párpados con recuerdos de mestizos bajo la luna
quieta en la laguna
A tus ojos que alguna vez atravesaron el mar
Cristalizando sombras en sus colores
Ahora, más que nunca, estamos solos

  • Lemeilleur77

Hay un hueso abandonado en el suelo
El perro y yo lo miramos
Me pregunto qué tanto
Estoy dispuesto a pelear por él
Seré capaz de tomarlo con mi boca
Sacudirme en una sucesión
De espasmos por un premio
La mujer de mis sueños sueña
Cerca mío que escribo
Una canción toda para ella

  • Sharon Gorosito

I

No te ensucies
no juegues en la lluvia,
te vas a enfermar.
Me enfermé.

II

No mires tanto al sol
te vas a quedar ciego.
No miro, no veo nada,
a nadie
por miedo.

III

No confíes en las manos de otros.
No corras por acá
te vas a caer.
Camino en círculos
me caigo igual.
A veces
la palabra
duele igual que la bala,
por miedo.

Del libro Caen las estrellas hasta tus ojos, Halley Ediciones 2020.

  • Lemeilleur77

La ola me golpeó
Una y otra vez
Yo la dejaba hacer
La misma fuerza de esa espuma
Salada y espesa
Me ponía de pie
Cada movimiento una aventura
Cuánto durará la embestida?
Será suficiente el aire que beba?
El mar agotó todas mis preguntas
Y me dio todas las respuestas
Antes de que me desmayara
En la arena

  • Mariana Kruk

I

nunca le digas a nadie
contá conmigo
para lo que sea,
a no ser que estés dispuesto
a lo que sea.

II

nadie debiera
pasar por esta vida
sin haber leído
a Mario Trejo.

III
en un país lleno de peros
el mejor contexto
nunca existe,
por eso la única opción
es crearlo.

IV

tenga cuidado:
el silencio engorda.
diga,
siempre diga.

V

a veces es necesario
permitirse el escándalo,
morir de canciones
autobiográficas
y de estupidez.

VI

elegir
a quién le abrís
las puertas de tu casa,
decidir
a quién le das
tu corazón.

VII

no hagas caso
a mis consejos.
yo no sé nada,
apenas
escribo versos.

De Todos los poemas son poemas de amor (Azul Francia Editorial, 2020)

  • Pablo Barral Steiner

Prefiero el guardapolvo blanco
A andar camuflado.

Prefiero andar descalzo
Que con botas.

Prefiero estar desnudo
A uniformado.

Prefiero caminar
A desfilar.

Prefiero equivocarme
A no hacer nada.

Prefiero cantar
A llorar.

Prefiero lo reciclable
A lo descartable.

Prefiero tomar mate
A fumar.

Prefiero reflexionar
A reaccionar.

Prefiero curar
A matar

Prefiero amar
A odiar.

  • Nelu

Todo patas
para arriba en la tierra,
con tu visita,
aspirando humedades,
corriendo macetas,
revolcando sillas.
Te has adueñado de la noche,
anoche
y en el cuerpo la fatiga,
el temor,
contracara de esta calma mañanera.
Aún no hay hormigas en las usinas.
Ni pájaros juntando trinos
Penas en grises, transitan el cielo
y en el hueco de la parrilla
mi gata se protege
de una canaleta obediente
empachada de agua y hojas.
Siento el alivio fresco del después.
Alguna flor viajó al suelo
y sembró alegría de insectos.
Las plantas tienen su pincelada de verde. Todos los verdes.

  • Sandra Barnech

Acá estoy
tratando de irme lejos
a un sitio hermoso
para sobrellevar
la pesadumbre.

No es raro que ese
vuelo
me lleve a vos.
Niño grande
Niño lindo
Mi niño.

En vos todo es belleza
aún siendo tan lejano,
como ese sitio hermoso
que busco para no
llorarte.

  • Norma Graciela Sanchez

Bostezo un señuelo
y el naranjo me tira un silbido.
Abro la ventana al día
con su reloj de mazacote.
La perra ladra enardecida,
sé que estás, aunque no te vea.
Tarareo una vieja canción,
tus dedos me siguen desordenados.
Desnudo unos mates
amargos, como te gustan.
Se escapa el silencio
en el cruce de planos.
Venís de muy lejos
con la sed de lo cotidiano.
Y ya que nadie me espía
te ofrezco un pedazo de pan,
mientras te cuento de la tía
que dice estar a punto de morir.
Y te matás de risa.
Vos me contás del tío
-ese que sí se murió-
y anda en la tierra todavía.
Lo raro es que no sé
si vos te diste cuenta
que sos fantasma en una silla.
Cara arrugada, mi vieja,
labios secos, sin saliva.
Te fuiste achicando no más,
casi pelada y canosa,
con las uñas largas, roídas.
Me pongo a jugar
con las arrugas de tu cuello.
Se enfría el agua y renuevo.
Se vuelve solemne la charla.
Me abrazás por la espalda.
En el reflejo sos mi sombra,
un beso-amor en la cabeza.
Aún te escucho decir te amo
y no quiero que me sueltes.
Te necesito tanto todavía!
No ves el hueco en mi alma
y de abandono mis lágrimas?
Quédate un rato más,
que están nuevos los mates
y no dejé hervir el agua.
No te escapes por favor,
al menos no de mis fantasías.

  • R&P

Máquina purificadora de la naturaleza, tu oscuro anhelo con su pluvial consuelo te llevan al destino irisado y en el camino abrazas al alba; yo aferro el pulmón argentino de repuesto mientras mis pupilas fijan el tamaño para tomar, cebar, beber y saciarme de tus detalles.

Matices de verdes, tomen fuerzas y yo tomaré vuestro regalo oxigenado en mitad de la carrera de las gotas por el circuito rombo sobre el alambrado... A través de la cortina que reincide en línea recta cual hilo entrecortado concluyendo sobre un suelo remojado... Entre el acuoso frío que acecha el medidor potencial, en cadencia sonora, marcando el nivel de armonía desde el techo de chapa.

Y decir que a tu presencia invocan demencia en algún papel... Justo a aquel que regala olor a tierra mojada. Justo a aquel, dador de resfríos a los que van por el camino buscando fluir como ríos. Justo a aquel, no? ¨Ella debe estar tan linda¨ porque se rodea de estocadas finas; desde mi punto de vista. Desde su punto de vista, no mezquina belleza ni vida. Cae tan puro que puede ser limpio como puede ser sucio, todo varía en cómo interactúa la cabeza donde precipita la gota; y así va jugando con el paisaje para cumplir la lista de quehaceres. A decirte quién eres o a darte lo que quieres. A decirte que llores o darte reflexiones. A decirte que debes salir con abrigo a un camino donde el barro será tu enemigo y tu caída su objetivo. A darte razones para no quedarte tendido y levantarse por sentido común. ¡Podés caerte! Pero no abrazarte y ser parte del desastre que tus prendas reflejan al mirarte; seguí caminando y la lluvia logrará limpiarte.

  • Abel Edgardo Schaller

Al Río Paraná, de lágrima presente

Con una indecisión desconocida,
escuálido habitual, como si no importara,
pasa y no pasa.
Los largos arenales le muestran las costillas
y ya no es él, sino un sueño desgraciado.
Subidos como están a la alta costa,
los sauces enancados
en barrancas de juguete no le lloran
sus llantos de siglos y alboradas.
Los peces ya no nacen
y en los panceados espineles
se distrae el vacío.
Cuando llega al mar,
es un desconocido que ha extraviado
las ínfulas del nombre.
Tal vez un pronto día de aguaceros,
o grifos que omitan sus candados
lo vuelvan en sí mismo,
ampliado de esperanzas,
el lomo henchido
como en aquellos tiempos
en que las naves y los pájaros
lo atravesaban
y en su profundo abrazo
celebrábamos la gracia de la vida.

  • Lucila María Victoria Moro

En algún lugar de la selva
Donde un eco se escuchó debajo de un corpulento árbol,
Una dulce niña a su modo suplicó.
Mojado su rostro en llanto,
Con estas palabras así hablo.
Mi vida, mi amor, te amo…
No quiero pensar que en este momento te perdí.
Luego de pasar el tiempo,
Aquel amor se conmovió y sellaron con un beso,
El cariño que ella le regaló.
Apenas pasaron horas, el destino los separó.
Y esas suplicas, y esas lágrimas,
Solo en la selva quedo…
Volvía el joven a qué árbol, como buscando su amor
Y al encontrarse tan solo, allí el tierno lloró.
Y diciendo estas palabras que solo el viento escuchó.
Maldito destino, no te puedo comprender!
Al poner en mi camino, tan delicada y dulce flor,
Que en su néctar vive como hace el picaflor.
Y con estas estrofas acongojado canto,
Fuiste novia, amiga, mi ilusión,
En el momento de tu partida…me rompiste el corazón.
Porque Dios poderoso, tú que conoces mi destino,
Haz que vuelva esa flor para alegrar mi camino, acongojado por ese amor!!!

  • Milagros Castelli

Me llega el tiempo de vida del agua
Una travesía mental por sus estados que
viajan hasta golpear y concluir en gota
Suspendida en lo amplio del espacio
sin agujas en círculos
ni sangre que palpita
La gota cae y solo vive al caer
La gota junto a mil gotas
que viven y mueren
en lo real de mi suelo.
En el cemento
que caliente durante el día
muestra señales de vida
En la madera
humedeciendo sus dibujos interiores
que como relojes de Dalí
se pintan en contornos incontables a simple vista
En la tierra
y en la tierra es donde más la recorro.
La gota vive lo que dura Suspendida en el aire.
Desde el choque hasta desarmarse
desde el golpe hasta mi ventana.
La lluvia las recoge
las aúna hasta mojar rincones
que nunca voy a ver
Y con el viento de amigo
se mete por mi ventana
Olor a lluvia
a tierra mojada
a todo lo que quiero cuando me duele un poco el corazón
Pienso que pude convertirte en muchas cosas. Hoy te convierto en lluvia.
Sos el aire suficiente
que me acaricia los sentidos
sin darme cuenta que escribo.
Escribo, escribo, escribo.

  • Albin Lainez

la página
y el muro caen
frente a vendavales
surgidos
desde el hemisferio
menos lúcido

Oyese un ruido
de tarde rubia
sobre las horas que
se abaten

El papel
aguarda cualquier seña
mientras un pájaro
ingenuamente vuela
a estrellarse
en las aguas del espejo

Lo asiste mi fe de lejos

  • Raúl

Ayer te vi...
Y mi pobre alma desolada
se refugió en el fondo de la nada
para llorar a gritos su dolor...

Ayer te vi...
Mi corazón se detuvo un momento,
como queriendo evitar el sufrimiento
al evocar los momentos del amor...

Ayer te vi...
Mis ojos lagrimearon al mirarte...
tuve que correr, por no llamarte,
y que descubras la tristeza que hay en mí...

Ayer te vi...
Tembló mi boca al acordarse de tus besos,
más la cerré, dejando adentro presos,
muchos suspiros que pugnaban por salir...

Qué nos pasó?..
Por qué la vida nos separó así...
por qué el destino se olvidó de mi
y me condenó a esta pena que me abruma

Te digo adiós...
pidiendo al cielo el no verte más...
para lograr un poco de paz...
que me permita renacer sin ti.

  • Patricia Constantin

Dos cuerpos imperfectos
tropiezan en la noche,
dos manos que se buscan,
sonrisas que se pierden
en vahos de alcohol.
Se arrastran los momentos
Entre libros y blues;
Filosofía tan suya,
como suyo es el amor.
Canalizan sus miedos
con palabras profundas,
atiborrados de sabiduría,
desfilan poetas maníacos,
altruistas,
literatos oníricos, fraguados…
Delirante la música,
trasciende los sentidos,
caotiza su orden,
arruga las ideas,
deshilachando las horas;
Cronos se detiene, confundido,
aspira la nausea de olores acumulados,
la halitosis profundiza, ahoga, atrapa…
La duermevela invade,
los vasos vacíos, cenizas dispersas,
éxtasis final de un blues alocado.
Silencio, la noche los cubre
La filosofía duerme.

  • Patricia Constantin

La rutina se impone con sus uñas afiladas.
Corro, actúo, río, vivo, sueño.
Las certezas de lo cotidiano y obligatorio.
La realidad y sus matices.
La sorpresa,
la indignación,
la verborragia de las formas,
la correcta postura,
el pensamiento correcto.
La perfecta maquinaria para no sentir, aún sintiendo.
Las horas ocupadas de planes y proyectos.
La piel mimetizada con el instante. Sin dudas. Sin grietas.
Hasta que se cuela una imagen,
un recuerdo, una palabra.
¡Perversa fugacidad!
La piel pierde la forma,
perfora las certidumbres,
lesiona las verdades,
duele,
tiembla,
grita.
Nada queda en su lugar.
El mundo gira,
yo lo sigo,
parece que lo sigo,
pero no.
Me detuve.
Parálisis parcial
de formas y sonidos.
Instante eterno,
onírica visión.
Ausencia efímera
de verdades.
Sólo una,
cruel e impronunciable:
¡Te extraño!

Pero
todo pasa,
todo sigue,
retorna la rutina.
Brasa helada.
Hielo flamígero.
Herida sin dolor.
La rueda retoma
su marcha,
sigue, sin tregua,
hasta la próxima
pausa, ese abismo
que te nombra
en silencio.

  • Ricardo Daniel Romero

hoy no,
no me devuelvas
un apagón de estrellas
ni lágrimas de lluvia fría
no me niegues
la caricia de la brisa
no me dejes sin la luna
aunque menguante sea
ni me prives
oscuro cielo de invierno
al menos el amanecer
entre alboroto rosado de nubes
avisando que el día llega
No hoy
no me prives cielo de todo
regálame un pedazo de tu azul
un asomo de luz
una esquirla de sol.

  • Enzo Zacarías

La sangre de neón atraviesa tus dedos,
bañando los cráneos dominados.
Se acelera hacia tu frenética sonrisa
la deliciosa intuición de tu conquista.

Las serpientes muerden bajo tu comando,
saben que desobedecer trae castigo.
La niebla que provocan tus pasos
siempre supo asesinar testigos.

¿No te cansás de tener siempre el mismo resultado?
Las canillas mentales decantan tus deseos.
Tus deseos son cantados por metales canallas.
¿No se cansa el mismo resultado de tenerte?

Loas a la desesperación de las horas eternas.
Alabanzas a la repetición de ceros y agujeros.
Gloria por siempre a las palabras silenciadas.
Sean victoriosas las imágenes que carcomen.

El resto, son las mentiras que aún sobreviven.

  • Victoria Pirraglia

Cuando aquel verano en Gesell
te vi juntando caracoles
en una playa desierta
caliente
inmóvil
me di cuenta
no podría salir con alguien
que prefiere juntar caracoles
antes que salir a las olas

  • Alfredo Lemon

Descansá Diego
Tus proezas y tus derrotas alcanzan para escribirte una elegía

Dencansá
glorioso gladiador guerrero

Hiciste danzar la pelota con la música de las esferas
Hiciste orgasmear la Argentina con aquel gol a los ingleses

Sí compañero: el fútbol es belleza astucia poesía

Descansá Diego/ Pelusa/ Cabecita Negra
Botín de los humildes

Cargaste la cruz del triunfo y el talento
como una amante pegada al cuerpo

Éxito /éxtasis /excesos
Es difícil regresar de estos sitios/ elixires
y después pisar la cabeza de la hidra /alejar los tiburones

Te abrazo grande Campeón!

¿Quién te quiso de mentira?
¿Quién te quiso de verdad?

Descansá hermano hermanito

Confesá que has vivido

La tragedia sopla donde quiere

El destino lastima hasta a los héroes

  • Daniel Mecca

Cómo se escriben
los días
que fuimos felices

Miren, golpea la pelota
contra el portón
de enfrente de casa

somos chicos con mi hermano
nos reta la señora del portón
nos escondemos en el garage

Escribimos páginas
decimos algunas cosas lindas
guardamos abrazos papeles besos

Me acuerdo de ella

Quiero decir me acuerdo de ella

  • Daniel Mecca

Escribo este poema
para leer en las horas
en que no tenga palabras

Suena el piano
una gota de lluvia
cosas lindas en definitiva

Todo poema son versiones
versos que nunca
vamos a publicar

Hacer las palabras
pájaros para mirar
con las manos abiertas

Hay que narrar como en la guerra

  • Daniel Mecca

En una carta dirigida
al jefe del sello discográfico,
Kurt Kobain le escribe: “Fuck Nirvana”.
Deberíamos hacer lo mismo
cuando hacemos poemas
y nos creemos mil.
Digamos “Fuck poesía” y empecemos a escribir.