De la aspereza y doble opresión

Ay, hermana, compañera,
esto no debiera ser así, contar las papas…
Sangrar, abrirse, verter,
fregar, fregar, contar las papas…
Poner la cara, todas las mejillas de todas las nalgas, cerrar los ojos con tanta fuerza, contar las papas…
Reusar la yerba, reusar los trapos, sobreusar el cuerpo, reusar las almas…
No compañera, doler de vuelta, de vuelta, de vuelta, poner la espalda, la voz, las manos, el útero, el cerebro incendiado, las tetas, la vulva, la panza…y seguir y seguir contando las papas.
Dejarse arder, mentir, humillar, golpear, explotar, paranoiquear, maltratar, destratar, omitir, callar…
Allá en un sueño, todas las papas eran nuestras, no se habían de contar, no valían nuestros seres ni los de nuestra cría.
Pero eso es delirio hermana, compañera, que acuna a la cría en el más inmundo de los apocalipsis, a ningún dios ni de los más rastreros, se le hubiese ocurrido,
cuánto tenemos que entregar
por una
sola
papa.

(Chola Moreno)
IG: @cholitaamadora

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Autor del poema: 
  • Lucía Gerardi

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