Rompecabezas

No tengo refugio.
Cuando estábamos juntos
sentía que nada podía ser tan terrible
si al llegar a casa estabas ahí,
paseando el mate amargo y
echando humito con el tabaco armado.
Ahora estoy vulnerable
desnuda
expuesta,
sintiéndome ajena
en mi propio cuerpo,
no tengo coraza
ni raíces
ni fuerza.
Me desintegro.
Me arrancan los pedazos de carne
y no puedo
te juro
defenderme.
Estoy desarmada.
Siento que si lloro
me voy a convertir
en agua salada.
Diezmada
invadida
saqueada.
Ni siquiera sé
si podemos volver a coincidir,
porque el tiempo horada cualquier fusión,
transforma un alma en su antítesis.
No sé si esta que soy
pueda amar al que sos ahora
o si quiero.
El egoísmo de tratar de encastrar piezas
a como dé lugar
por el miedo al desierto
que quedó
del otro lado de la cama.-

Sofía Carnero

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Autor del poema: 
  • Sofía Carnero

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